Florentino está en acción. Todos lo estamos comprobando. Manuel Pellegrini, Kaká y Cristiano Ronaldo son las primeras incorporaciones. Uno de esos fichajes ha sido muy especial para mí, el de Kaká, por la fecha en que se produjo (seguramente fue una bendita casualidad, pero gracias) y por lo que representa como símbolo de un nuevo proyecto. A continuación analizo estos tres fichajes.
Manuel Pellegrini será nuestro entrenador. Para ser sincero, yo no había pensado en él en un primer momento. Apostaba por alguien con experiencia en clubes de élite. Pero cuando he estudiado la trayectoria y personalidad de Pellegrini no puedo sino alegrarme de su fichaje. Ingeniero, como Florentino. Pellegrini es una persona inteligente que nunca ha tenido afán de protagonismo personal sino de mostrar con hechos sus conocimientos de fútbol. No hará declaraciones altisonantes ni será un pavo real al estilo de otros conocidos entrenadores (y algún que otro ex-traductor). Es el entrenador perfecto para encajar en el modelo de Florentino; y, aunque no ha tenido experiencia en clubes del máximo nivel, su trayectoria le avala como gran conocedor del fútbol español e internacional. Me gusta, porque encaja con esos valores que queremos recuperar, y quiero verle triunfar con el Real Madrid.
Sobre Kaká, ¡qué puedo decir!: es mi jugador favorito en la actualidad. Por calidad deportiva y por carácter. Su fútbol lo calificaría con una palabra: elegancia. Es un jugador que, por su altura, le imprime a cada jugada un estilo y un preciosismo que sólo aprecias en los futbolistas de la más alta clase. Velocidad, disparo a puerta, movilidad, pases milimétricos, posicionamiento, reparto de juego,... Es el engranaje que hace moverse al resto del equipo. Y lo hará en un fútbol diferente al italiano, más abierto. Una persona excepcional, con inquietudes espirituales, humilde a pesar de lo que le ha dado la vida y creo que con ganas de mostrar en España el estado de gracia futbolístico que le ha dado Dios. Pertenece a Jesús, desde luego, y por eso también pertenece ahora un poquito a todos los madridistas. Con cada pase, y cada jugada, y cada gol, Kaká va a demostrar que pertenece a Jesús. Y tendrá a "un Cristiano" muy cerca de él para que los madridistas veamos en un campo de fútbol las manifestaciones de Dios en los pies de dos hombres.
Cristiano Ronaldo: espectáculo. Una personalidad arrolladora, un fútbol deslumbrante. Como futbolista lo tiene todo: velocidad explosiva, potencia de disparo descomunal (y con clase), lanzamiento de falta perfecto, regate, remate de cabeza, desmarque,... Y también un gran ego. Cristiano sólo necesita que alguien le diga de vez en cuando, como sucedía con los generales romanos: "recuerda que sólo eres un hombre". Para eso dos personas, como su entrenador Pellegrini y su compañero Kaká, pueden ser perfectos, y deben intentar congeniar con él. A Cristiano no le vamos a cambiar el carácter, ni tampoco eso sería beneficioso, pero es joven y lo tiene todo, así que necesita entender que es sólo un hombre. Le vendrá bien a su vida y a su fútbol esa madurez que puede adquirir en el Real Madrid. Su gran tirón mediático y su personalidad arrolladora harán rentable su fichaje a pesar de las demagógicas críticas que se oyen estos días y de las que hablaré en el siguiente artículo.
viernes 12 de junio de 2009
Pellegrini, Kaká, Cristiano Ronaldo, y lo que queda.
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